Panelistas describen una diversidad de vocaciones

Wednesday, Jan. 30, 2019
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Estos 5 presentadores participaron durante la noche de vocaciones celebrada en la Parroquia de St. Francisco de Asís: los recién casados Ricardo Ramos y Gabriela Morales; la Madre Therese Bui, OCD; la Hna. Verónica Fajardo CSC; el padre Joseph Delka, vicario parroquial de la Catedral de la Magdalena. No fotografiado que Fidencio Sánchez, que también participó en el evento.
By Marie Mischel
Intermountain Catholic

Traducido por: Laura Vallejo

OREM — Casados o solteros, ordenados o consagrados, todos los jóvenes y adultos Católicos están llamados a la santidad.

Este llamado universal a la santidad explicado en el documento Lumen Gentium del Vaticano II ha sido enseñado por lo menos por tres Papas. También está enfatizado en el Plan Pastoral del Diócesis de Salt Lake City, el cual fue dado a conocer el año pasado.

La primera meta en la sección de vocaciones del Plan Pastoral es “invitar a todas las personas a discernir y compartir el llamado a ser discípulos misioneros.”

Siguiendo estas palabras, la parroquia de San Francisco de Asís en Orem llevó a cabo una noche de Vocaciones el 24 de enero en donde los presentadores incluyeron no solo a sacerdotes y a dos mujeres religiosas, sino también a una pareja de esposaos y a una persona soltera. La velada estuvo dirigía a estudiantes de Confirmación y mayores.

Anteriormente la parroquia ha llevado a cabo eventos similares, pero esta es la primera vez que enfatizan el llamado universal a la santidad, dijo  Julie Boerio-Goates, coordinadora pastoral de la parroquia.

Dirigiéndose a los jóvenes que se dieron cita esa noche. Ella dijo que la velada tenía la meta “de darles la oportunidad de crecer un poco en su entendimiento de quienes son, pero también para crecer en su entendimiento de lo que Dios los puede estar llamando a ser: cuál es la vocación a la que los llama.”

Cada presentador tuvo un turno y en este narraron su historia de vida.

“Queremos que sean sobre diferentes historias, y como Dios ha llamado a cada uno de ellos en diferentes maneras, así como El los está llamando a cada uno en su propia manera,” dijo Boerio-Goates.

El resumir una historia de vocación en unos cuantos minutos es difícil ya que “es una historia que no termina- es algo que uno continua a cada minuto de su vida,” dijo Ricardo Ramos, quien junto a su esposa Gabriela Morales habló de su vocación al matrimonio.

Cuando adolescente Ramos pensó que estaba llamado al sacerdocio. Pasó nueve años en el seminario, pero sentía que lago le faltaba. Después de muchas oraciones y discernimiento, dejó el seminario y se mudó a Utah y entonces cuando Morales se lo pidió se involucró con el grupo de jóvenes de la parroquia. La amistad creció entre Morales y él. Después de un par de años, un día que Ramos la fue a recoger al aeropuerto. Conforme la vio bajando por las escaleras, supo que el Señor lo estaba llamando a la vocación del matrimonio junto a ella.

Después de un año de estar de novios, la pareja se casó en el mes de agosto.

Como su esposo, Morales al principio pensó que ella estaba llamada a la vida religiosa. Un diácono durante un retiro juvenil le pidió si ella consideraría ingresar a la vida religiosa consagrada, y así plantó la semillita en su corazón, así es que ella se puso a investigar sobre varias órdenes religiosas.

“No es que algo realmente me estuviera llamando, pero aun así me di la oportunidad de ir y ver, de salir y explorar la posibilidad,” dijo Morales.

Cuando ella y Ramos comenzaron a salir “todo se sintió que estaba en su lugar,” dijo; cuando él le propuso matrimonio no tuvo que pensar su respuesta.

Morales anima a los jóvenes a reunirse en el gimnasio de la parroquia y hacer preguntas “y a que no les de miedo investigar y buscar...les va a llevar algún tiempo, pero deben de perseverar.”

La Madre Therese Bui de las Carmelitas, inmigró de Vietnam en 1993 a la edad de 17 años, ella explicó que ingresó al monasterio en Salt Lake City al poco tiempo de haberse graduado de la Universidad de Utah.

“Han sido los 20 años más bendecídos y tranquilos de mi vida, y si lo tuviese que volver a hacer, lo volvería a hacer,” dijo la Hna.

La vocación de las Carmelitas es la oración por el mundo, especialmente por el pueblo y la Iglesia de la diócesis. “Es una vida de amor, oración, de sacrificios, de sufrimientos, pero es un tipo de sufrimiento que uno sabe por lo que va a sufrir. Uno sufre por las almas, uno sufre por la Iglesia, pero se sufre con amor.”

En comparación con la vida en claustro de las Carmelitas está el ministerio activo de la Congregación de las Hermanas de la Santa Cruz, quienes esa noche estuvieron representadas por la Hna. Verónica Fajardo.

La Hna. Verónica, originaria de Nicaragua llegó a los Estados Unidos a los 8 años de edad. Estando en la universidad salió con un chico, pero ella sentía que estaba llamada a algo más. Se convirtió en maestra y comenzó a investigar las órdenes religiosas.

Al igual que la Madre Therese, la Hna. Verónica ha tomado los votos de pobreza, castidad y obediencia, pero “nosotras expresamos nuestros votos de otra manera,” dijo la Hna.

Aunque vive en un convento y ora junto a las demás Hnas. “mucho de lo que hacemos es pasar tiempo afuera del convento trabajando con las personas.”

Como maestra, la Hna. Verónica comenzó a trabajar con los inmigrantes y ahora trabaja como terapista para los sobrevivientes de la violencia doméstica.

El padre Joseph Delka, Vicario parroquial de la catedral de la Magdalena y director de la oficina diocesana de Vocaciones al sacerdocio, creció en Utah dentro de una familia Cristiana sin denominación. Estudio bioquímica en la Universidad Utah State y mientras allí también asistía a las clases de RICA. En el 2007 fue bienvenido a la Iglesia. Entonces, una noche, el sacerdote a cargo del Centro Newman lo llamo y para su sorpresa le dijo que creía que él tenía el llamado al sacerdocio.

“Esto no era parte de mi plan de vida,” dijo el padre Delka. Sin embrago comenzó a preguntarle a Dios que debía hacer. Después de graduarse, ingreso al seminario y fue ordenado al sacerdocio en el 2015.

El llamado al sacerdocio fue inesperado, dijo el padre, “pero estoy profundamente agradecido por este... Cuando Dios te ofrece algo, yo te animo a que lo tomes. No tengas miedo. Es maravilloso lo que Él puede hacer en tu vida.”

Fidencio Sánchez durante 22 años ha estado activo en la parroquia. Cuando niño fue un monaguillo y consideró ser sacerdote – algo que todavía considera posible- pero no por ahora. “Ayudo con lo que puedo,” dijo Sánchez.

Hablándole a los jóvenes como un soltero les dijo que “el ser soltero no significa que puedes hacer lo que quieras...el ser soltero significa... Hacer el trabajo al que Dios te llama. Tenemos esa vocación de soltería. Algún día como el padre [Delka] puede que uno sea sacerdote. Algún día puede que se casen. Algún día puede que sean religiosas pero mientras llega ese día, todo lo que les puedo decir es que lo hagan con amor.”

 Algunos de los jóvenes asistentes dijeron que el haber escuchado sobre una variedad de vocaciones les ayudó.

Muchos jóvenes están confundidos sobre su propósito en la Iglesia, principalmente porque existe un conflicto entre la sociedad y la Iglesia, dijo Kelly Delara, quien junto a Patricia Aguayo son colíderes del grupo de jóvenes de la parroquia. Así es que el escuchar a cerca de las diferentes opciones de vocaciones fue muy importante para ellas.

“Está bien si uno no se casa, está bien si uno no quiere ser una hermana. Solo ábranse y escuchen lo que Dios les dice y Él los guiará... Hacia el camino correcto. Uno debe de ser paciente,” dijo ella.

Para Daniel Martinez, feligrés de la parroquia de Santa Teresita del Nino Jesus, la velada le dio la oportunidad de hablar con el padre Delka sobre su vocación. Martinez quien es un estudiante de preparatoria considera que tiene el llamado al sacerdocio, y le pidió consejos al padre Delka.

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